Disminuir el metano del sector energético implica monitorear y reducir las emisiones fugitivas, reemplazar el gas natural por energía renovable y mejorar la eficiencia energética. 

A man stands next to large groundmount solar panels and looks up at the night sky.
Paneles solares bajo la Vía Láctea en el desierto de Atacama. Foto: abriendomundo - stock.adobe.com.

Principales fuentes de emisiones

El metano se emite cuando se produce y consume gas natural y otros combustibles fósiles. El gas natural, que en su mayoría es metano, es el principal culpable. Quemarlo para generar electricidad, calentar hogares, operar maquinaria industrial y encender estufas genera metano. La quema de petróleo y carbón emite una pequeña cantidad de metano. 

A charred poblano pepper on top of a natural gas burner on a stove.
Pimientos poblanos asados en una estufa de gas. Foto: Fabián Montaño - stock.adobe.com.

El metano también se libera a la atmósfera cuando se extrae, procesa y distribuye gas natural, petróleo y carbón. Estas emisiones se denominan emisiones fugitivas.  

 

Soluciones

Tres soluciones probadas pueden reducir las emisiones de metano del sector energético.  

An image of gas pipelines underwater.
Imagen de un gasoducto submarino generada por la IA. Foto: ArgitopIA - stock.adobe.com.
  1. El sector del petróleo y gas puede usar tecnología existente para monitorear y reducir las emisiones fugitivas. Las compañías de gas natural también pueden reducir las emisiones fugitivas de la distribución reemplazando los sistemas de tuberías más antiguos e implementando sistemas de detección de fugas.
  2. La energía generada con gas natural se puede reemplazar por energía eólica, solar, hidráulica, de biomasa y otras formas de energía renovable.
  3. Mejorar la eficiencia energética de los edificios (con códigos de construcción más estrictos y modernizaciones de eficiencia energética) puede reducir la demanda de gas natural y reemplazar los sistemas que lo utilizan actualmente. 

Estas soluciones reducen la contaminación del aire con beneficios para todos: la contaminación por metano contribuye a las enfermedades respiratorias y cardíacas y daña el tejido pulmonar. Los niños y las personas mayores son los más vulnerables.

Los edificios energéticamente eficientes también tienden a ser más cómodos que otros porque regulan mejor la calidad y la temperatura del aire interior. La eficiencia energética también reduce las cuentas de energía y los programas de modernización crean empleos en el sector de la construcción.